Y para no variar con su estilo, Sebastián Piñera –el electo presidente de Chile- continúa con sus imprecisiones y vaguedades a la hora de dar un corte definitivo a la propiedad de sus empresas antes de asumir el mando.
En la entrevista que dio a la prensa nacional el 19 de enero en su casa, vetó la pregunta del periodista Iván Núñez sobre la venta o no venta de sus acciones de LAN Chile, línea aérea de la cual es propietario en un 19,3% a través de la empresa Exxion.
Recordemos que a Piñera se le acusa justamente de haber utilizado información privilegiada, cuando era senador de la república, para acceder a la compra de acciones de la ex compañía aérea estatal en cuestión.
El empresario y ahora presidente electo, había anunciado hace un año atrás a la Superintendencia de Valores y Seguros el inicio de un plan de venta de la empresa Axxión –con la cual había tenido utilidades en el 2008 cercanas a los cien millones de dólares, principalmente aportados por LAN- a fin de obtener liquidez y dar una señal al electorado sobre su intención de no mezclar la acción de empresario con la de presidente si era electo.
Pero el tiempo le dio la razón a los detractores de Sebastián Piñera, el publicitado plan de venta de Axxion nunca se llevó a cabo pero resultó una buena campaña publicitaria en el proceso eleccionario. Y con ventajas adicionales puesto que a las pocas horas de ser electo las acciones de la compañía subieron un 20%, obligando a la Bolsa de Valores de Santiago a cerrar ese día las transacciones, ello en un postrero gesto de decencia.
La pregunta de Iván Núñez-periodista del canal Chilevisión, del cual es propietario en gran parte el mismo Piñera- era justamente a las pocas horas de la escandalosa alza de las acciones de la empresa Accion. Pero Sebastián Piñera optó por el simple veto antes que responder directamente.
Ahora bien, que Sebastián Piñera venda o no venda las acciones de sus empresas o se acoja al tan publicitado fideicomiso ciego antes de asumir el mando… no tiene relevancia alguna para la realidad concreta. El individuo en cuestión es un hombre de negocios y lo seguirá siendo con o sin banda presidencial, con fideicomiso ciego o sin acciones titulares, y ello por la sencilla razón de que en el bosque de la política y el mundo de los negocios en Chile… sobran los “palos blancos”.

Piñera seguirá haciendo “negocios” desde la Moneda o desde su casa, da lo mismo donde esté o el cargo que tenga. Está claro que no es un Aníbal Pinto o un José Manuel Balmaceda. Con Piñera “todo vale”, un todo vale en donde la mentira unida a la sonrisa condescendiente es solo el principio de una técnica para vender o comprar, ya sea una empresa, una persona, un estado un pueblo y una nación. Total, compradores sobran… y vendedores también.
Puede que alguien tenga por ahí la peregrina idea de que Piñera asumirá la ética que debe tener un estadista que busca la justicia, el bien común y la redistribución equitativa de la riqueza nacional… que dejará de lado la “no-ética” acostumbrada que le ha dado la impronta a su vida empresarial, que renunciará a sus principios de mercado sin límites y a acumulación ilimitada de riqueza, que buscará introducir mejoras sustantivas en las leyes laborales en beneficio de los trabajadores y no del mercado, que no utilizará las leyes sociales y los fondos del estado para traspasar dichos fondos a la banca privada a través del subsidio al consumo. ¡Bueno… ingenuos e imbéciles redomados los hay en todo tiempo y lugar!
Pero también están los que se felicitan de tener como “amo” a un hombre rico y acusan a los detractores de envidiosos ante las riquezas del nuevo presidente. A ellos no les importa como las obtuvo, a lo sumo argumentan con el consabido “su trabajo le ha costado”, como si el trabajo de un solo hombre pueda generarle una utilidad de mil o dos mil millones de dólares sin haber amasado su fortuna haciendo harina a unos cuantos. La gran verdad es que la riqueza en tal sentido es solo posible acumulando el trabajo de otros, esa es la “inteligencia” emprendedora de estos nuevos ricos. Pero los defensores, perros fieles ellos, esperan ansioso un hueso más grande y están dispuestos a morder a quien sea con tal de asegurárselo, todo ello en nombre de la libertad de mercado y del libre “emprendimiento”.
Y si de comprender la mentalidad del “emprendimiento” que se da en la sociedad chilena más adinerada, les daré un botón de muestra:
El estado de Chile implementó tiempo atrás un sistema de becas al extranjero para estudiantes destacados, pero al parecer los genios de la botella “olvidaron” el requisito de falencia socio económica para asignarla. Así dadas las cosas, hoy el 51% de los favorecidos corresponden a estudiantes que vienen del 10% más rico del país y que podrían bien costearse años de estudio en el extranjero… Como pueden ver, se trata de un claro ejemplo de “inteligencia emprendedora” en los más ricos el aprovecharse de los recursos que el estado debiera destinar a aquellos capaces con menos recursos.